Para un monitor externo, ajusta el brillo con los botones o el joystick del monitor. Es posible que Windows 11 no muestre el deslizador para esa pantalla. Para la pantalla integrada de una laptop, ve a Configuración → Sistema → Pantalla. Si tampoco aparece la opción Brillo, prueba la laptop sin el monitor externo o la base (dock) antes de cambiar los controladores.
01Para un monitor externo, abre su propio menú
Enlace a la secciónBusca un botón o joystick debajo del borde o en la parte posterior del monitor. Abre el menú en pantalla y busca Brillo o un menú de Imagen. Con dos monitores externos, ajusta cada uno por separado. El deslizador de Windows puede seguir siendo visible en una laptop con una pantalla externa conectada y controlar únicamente el panel integrado.
02Prueba la pantalla de la laptop por sí sola
Enlace a la secciónGuarda tu trabajo. Si la laptop está conectada a una base o a un monitor, desconéctala y abre la tapa. Ve nuevamente a Configuración → Sistema → Pantalla. Si el deslizador reaparece al usar solo la pantalla integrada, vuelve a conectar el monitor y usa su propio menú para ajustar su brillo. Si el deslizador aparece en Configuración, puedes ajustarlo allí incluso cuando no se muestra en la Configuración rápida.
03Si el deslizador de la laptop sigue faltando, verifica el controlador de pantalla
Enlace a la secciónBusca actualizaciones de controladores en Windows Update, reinicia si se te solicita y busca el deslizador nuevamente. Si desapareció después de una actualización reciente del controlador de gráficos, un administrador puede ir a Administrador de dispositivos → Adaptadores de pantalla → tu adaptador de gráficos → Propiedades → Controlador y buscar la opción Revertir controlador. Si esa opción no está disponible, busca el controlador de pantalla para el modelo exacto de tu laptop en el sitio de soporte del fabricante.
04Si el brillo cambia mientras el deslizador permanece fijo
Enlace a la secciónEn una pantalla integrada compatible, expande Brillo en la configuración de Pantalla y busca opciones que reaccionen a la iluminación de la habitación o al contenido de la pantalla. Desactiva una a la vez y observa si el brillo se mantiene estable. Estos controles varían según la PC.